Me gusta cuando me pongo nervioso.

Me gusta cuando me pongo nervioso. A toro pasado, pero me encanta. Es ahí, en ese preciso instante, cuando pierdo el control, que me encuentro. Que toco con los pies en el suelo, y a veces con la cara, de una forma innecesariamente brusca. Ese agradable momento en que sientes que todo lo que tenías […]

También podrías correrte.

Si te digo la verdad, no me gustas desde que te ví. Sobre todo, porque creo que todavía no te he visto. Si te la digo, para empezar, no vas a creerme. Porque mi realidad supera a la ficción y cuando me hablan de adicción, me vienes la primera a la mente. Y hay que […]

Núria.

Núria bromea con los chicos. Un día confiesa que quiere encontrar al bueno. El que se quedará aunque le pida que se vaya. El que, justo cuando ella saque el carácter, demuestre que será el último. Núria adora dar vueltas al mundo. Tiene un reto consigo misma e intentar darle tantos giros al planeta como […]

DEPREDADOR

Naciste (o creciste) depredador. Hueles tus presas y vas por ellas escudado en tu imagen e, irónicamente, en tu palabra. En tu seguridad. En tu habilidad para dar un paso y levantar admiración haciéndote eco de tus proezas. Actos humanos que elevas a la categoría de mito cada vez que conviertes la humildad en sólo […]

El día más frío de la historia.

Nos vimos a lo lejos. Supongo que ella a mí primero. Al otro lado de la calle, donde cruzar un semáforo parecía una agónica travesía en el desierto. Sin escapar de la ironía de que rondáramos los cero grados. Me acerqué para abrazarla y me eludió. Primer disparo. Nos dirigimos a algún lugar sentados donde […]

Qué bueno dormirse.

Qué bueno dormirse. Qué magia tiene guardada algo tan tonto como que suene el despertador y ahogarlo. Cinco, diez minutos más. Tres primaveras. Un polvo. Cuatro cafés. Y qué maravilla empezar un lunes, o un domingo, tacto con tacto. Calor humano, pecho y espalda, piel con piel. Tocarse con los ojos, y darse los buenos […]

Mejor no me quieras.

Mejor no me quieras. Porque mírate. Sin necesidad de espejos ni reflejos. Tú sólo mírate bien y acepta, que si no encuentras motivos para quererte, tienes un problema. De los gordos. De los que no se pueden tapar con un parche. De los que llaman la atención, hasta ahora de todos, menos la tuya. Porque […]