No eres Diosa.

No eres Diosa
por estar encima de todos.
Sino por sostener a tantos
con tu cariño.

Tú, que siempre,
siempre quieres estar ahí.
Y a veces se te escapa.
Y a veces lloras
hecha un ovillo
en la esquina de la cama,
sintiéndote culpable
por cien tonterías
que para ti importan.

Haces milagros algunas tardes
devolviendo una sonrisa
a personas que no lo merecen
o te hicieron daño.

Haces milagros cuando olvidas
que no estuvieron para ti
y tú hoy tiendes tu mano.

Haces milagros
cada vez que me recuerdas
que sólo siendo buena persona
puedes cambiar la vida de otros.

Publicado en blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s