Me gusta cuando me pongo nervioso.

Me gusta cuando me pongo nervioso. A toro pasado, pero me encanta. Es ahí, en ese preciso instante, cuando pierdo el control, que me encuentro. Que toco con los pies en el suelo, y a veces con la cara, de una forma innecesariamente brusca. Ese agradable momento en que sientes que todo lo que tenías […]

También podrías correrte.

Si te digo la verdad, no me gustas desde que te ví. Sobre todo, porque creo que todavía no te he visto. Si te la digo, para empezar, no vas a creerme. Porque mi realidad supera a la ficción y cuando me hablan de adicción, me vienes la primera a la mente. Y hay que […]